Los pilares para tener una piel saludable y bella por dentro y por fuera son los siguientes: 

Dieta equilibrada: Lo que comemos nos constituye y también juega un rol fundamental en el aspecto y salud de nuestra piel. Asegúrate llevar adelante una dieta balanceada y nutritiva, con consumo de vitaminas, minerales y antioxidantes. A la hora de las grasas, recuerda que siempre las de origen vegetal son las más saludables, con el aceite de oliva como gran protagonista y evita las grasas saturadas, el azúcar y harina refinados, las bebidas alcohólicas y todos los alimentos de “calorías vacías”, como la comida chatarra.

Bebe agua: Así como lo sólido es indispensable, también lo es lo líquido en nuestra nutrición. La hidratación es clave y también repercutirá en la piel. Toma agua a diario, siempre que puedas (recuerda beber un mínimo de dos litros). Toma asimismo zumos naturales y consume regularmente fruta y verdura, que aportan alta dosis de agua.

Limpieza e hidratación diaria: Obviamente, la rutina diaria de limpieza de la piel es algo imprescindible. Será importante que antes de dormir elimines los restos de maquillaje, de células muertas y de contaminación del ambiente que pueda haber. Luego de la limpieza, aplica una crema hidratante.

Protección solar: Sea invierno o verano, la protección solar debe también formar parte de la rutina de belleza. Siempre que salgas de casa, aplica sobre tu piel un protector solar de un factor de protección de al menos 30. Recuerda que el sol puede manchar la piel, propicia la aparición de arrugas y predispone al cáncer de piel.

Visita a un dermatólogo: Será importante que hagas una consulta con un especialista frecuentemente para saber sobre el estado de tu piel. Chequea los lunares y cualquier mancha que pueda haber surgido. Además el profesional te indicará cómo cuidar tu piel adecuadamente, según su tipo y tus características propias.